martes, 5 de febrero de 2008

::vuelve hamlet::

Quizás recordeís hace unos mesecillos que os recomendé un montaje del gran clásico de Shakespeare, Hamlet, por la compañía Réplika. Pues bien, ¡vuelven! y no puedo menos que recomendaros con gran pasión que vayaís a verles y disfrutar de su lectura intesa y cercana de tan impresionante título.
A partir del 9 de febrero y hasta el 29 del mismo mes habrá únicamente nueve funciones:
Viernes a las 20 horas - Sábados y Domingos a las 19 horas.

TEATRO RÉPLIKA
Tlf de reservas e información: 915350570
Justo Dorado, 8. Metro Guzmán el Bueno.
Si quereis leer la reseña que escribí entonces sobre el buen hacer de Raúl Chacón y Socorro Anadón (Hamlet él, Gertrudis ella), pulsad aquí.
Saludos !!!

viernes, 25 de enero de 2008

::nuevas críticas::

Acabo de publicar dos nuevas críticas en el portal sobre zarzuela en el que tengo el gusto de colaborar con asiduidad: zarzuela.net

Os invito a que las leaís en el link que os he dejado. Tratan sobre las recientes representaciones de La bruja en el Teatro de la Zarzuela y de las de El día de Reyes // El molinero de Subiza por la familia Font-Marco-Moncloa.

Saludos y buen fin de semana.

miércoles, 23 de enero de 2008

::amadís de gaula por händel::

Händel estrena en Londres su mítico Rinaldo en 1711. Empieza entonces su colaboración con el King´s/Queen´s Theatre, que le llevaría a establecerse definitivamente en la ciudad del Támesis por el éxito obtenido y la genial carambola del ascenso al trono de los Hannover. En 1715 estrena una ópera hoy no muy difundida pero con momentos de delicioso placer: Amadigi di Gaula, obra 11 del catálogo del autor sobre temática de la conocida novela de caballería española. Os dejo el aria "Tu, mia speranza" por Bernarda Fink que a mí me parece ciertamente seductora con ese "algo" de contradanza. ¡Espero que la disfruteis!


viernes, 18 de enero de 2008

::hijos de papá::

Ya, ya sé que ya tanto Offenbach puede ir cargando... ¡pero es que es tán inmenso! En el post de hoy cuelgo un fragmento de una de sus opeas bufas más conocidas: La bella Helena (aunque en España se estrenó como El rapto de Elena y el propio Offenbach la dirigió en Madrid en uno de sus viajes.) Se trata de una obra de 1864 y tiene toda la rabia offenbáchica de la parodia descarnada y a la vez finísima de una época apasionante como es el Segundo Imperio francés.

Aquí Helena desea marcharse del hogar conyugal pues está harta del aburrido de su marido, Menelao. El pastor disfrazado, Paris, la excita mucho más y tras mil triquiñuela la bella Helena marcha a Cyterea, realmente Troya... Así empezó una guerra mucho más divertida de lo que nos contó Homero, y en ella hay personajes secundarios inolvidables como el príncipe Orestes -hijo de Agamenón, sobrino de Menelao- que entra en escena cantando unos couplets a tempo de gallop infernal con la letra que traduzco a continuación. ¡Disfrutadla!

[Orestes a Calchas, sumo sacerdote]
En el cabaré del laberinto
esta noche he cenado, mi viejo amigo,

con estas chicas de Corinto
que son de la Grecia lo mejor.
Son Partenís y Leona
que me han dicho que te querían conocer.

¡Tzing la la, tzing la la,
oya Kephale, Kephale, o la
la!

Repara en estas naricitas sonrojadas
en sus pequeñas manos y coquetos pies,
y todas esas "pequeñas cosas"
que levantan en nosotros grandes pasiones.
Son Partenís y...

Con estas damas son con las que Orestes
hace bailar el diner
o de papá;
a papá no le importa
porqe al fin y al cabo, es Grecia quien paga.
Son Partenís y...



Geniales ¿ verdad...? Canta la magnífica Marie-Ange Todorovitch con Les Musiciens du Louvre con la batuta de Minkowski.


Orestes y las furias por Bourguereau


domingo, 13 de enero de 2008

::ben heppner en los maestros cantores::



Canción del certamen de Walter en Die Meistersinger von Nürnberg
de Richard Wagner... ¡Disfrutadla!

jueves, 10 de enero de 2008

::diálogo de alsacianos::

En los años dorados del Teatro de los Bufos Parisinos (Bouffes Parisiens) Offenbach hacía bailar a todo Paris con su música de irresistible fuerza e inventiva melódica inagotable. Eran los años 60 del XIX y Napoleón III, con su barón Haussmann, hacen grande una nueva ciudad llena de bulevares, grisetas y artistas de medio pelo. Al nuevo París acuden personas de todo tipo: desde turistas burgueses deseantes por admirar la Exposición de 1867 -pensemos en los protagonistas de La vida parisina- a pobres campesinos que dejando tras de ellos un mundo de miserias se sumaban por un embudo irrefrenable a la muchedumbre populachera y obrera de la gran ciudad.

En Francia los alsacianos son lo que los gallegos a España. En el argot burlesco popular siempre que se dice "el gallego" se pienso en el paleto, en el cateto simplón como lo retrata el teatro cómico hispanoamericano. Una imagen parecida dan los alsacianos a los refinados, o no tanto, parisinos.

Offenbach, deseando siempre agradar a su público, no fue ajeno a esta realidad y con un algo de mala uva, un poco de añoranza romántica por la vida campestre y una enorme dosis de ingenio puso música a un libreto titulado Lischen et Fritzchen, "conversación alsaciana en 1 acto" de Boisselot. En él los ciudadanos parisinos podían reírse de lo lindo con las ingenuidades de los campesinos y además saborear nuevos números del bueno de Jacques que rápidamente circularían por los organillos y pianos de toda la ciudad deseosa de música y primavera. De entre ellos, no cabe duda, destacó desde su estreno la divertidísima y muy bella redowa "Je suis l´alsaciènne", que pasaría a ser uno de los hits de su autor y que formaría parte, incluso aún bien entrado el siglo XX, del ballet-pastiche con música de operetas de Offenbach, Gaité Parisienne.

Aquí va el maravilloso duetto "Yo soy la alsaciana"...

Este post se lo dedico a mi amigo Juan Carlos que actualmente está de Erasmus en Estrasburgo... capital de la Alsacia, jejeje.

lunes, 7 de enero de 2008

::el regalo de un sueño::

La Sirenita marcó un hito para muchos chavales nacidos en los primeros años 80. Nada parecido habíamos visto antes en el cine... y nada parecido después de ella. Sí, La Bella y la Bestia, Aladdin, El rey león o El jorobado de Notre Dame son magníficas e inolvidables. Todas tienen cosas buenas... pero mi preferida es La Sirenita. Hay en ella tantas cosas geniales:

-El comienzo, con esa niebla que apenas deja ver el color de los delfines y gaviotas. Nunca vimos una niebla mejor coloreada.
-Secundarios inolvidables en la mejor tradición Disney como Sebastián (¡gran guiño a J. Sebastian Bach!) una gaviota Scuttle maravillosamente tarada ("¡wow, qué rápido nadas!") o el atildado y miedica Flounder ("luego la gaviota cosas nosequé nosecuánto".) El cocinero, el mayordomo de Eric, ¡hasta el perro Max me gusta!
-Una villana maravillosa... Úrsula, que es una Divine para niños y sus anguilas secuaces. ¿Cómo no recordar su escena del pacto con Ariel, las burbujas de su caverna (desde La Cenicienta no las hubo iguales) o su secuencia final como gigantesca reina de los mares...?

Habría mil cosas más a recordar de esta película... pero si algo queda cuando la vemos es su música, compuesta por Alan Menken y con letras de Howard Ashman. Es sencillamente perfecta con detalles geniales, como esos acordes de quintas paralelas obsesivos que nos remiten al mundo oceánico de Debussy y su Catedral sumergida (por ejemplo, justo cuando en los títulos de créditos sale el letrero de "The little mermaid".)

La parte instrumental de la obra entrelaza temas y les dota de un significado dramático subsumido en nuestro tímpano más allá de lo que nuestra retina adivina. Es un recurso muy post-romántico, que algo tiene de Wagner pero, sobre todo, de la lección de ese genio teatral llamado Puccini y que tanto daño -¡positivo!- ocasionó para la historia de la música teatral.

La perversión de un personaje de Úrsula está clara desde su primera escena ("Corre princesita") con ese acompañamiento obsesivo de fox lento, cabaretero y muy a lo Mamma en Chicago de John Kander... de hecho la canción de Mamma y la de Úrsula están escritas en igual ritmo y con la misma intención: convencernos de que ellas serán buenas con nosotros si nosotros somos buenas con ellas y les damos lo que quieren. Es ese tiempo con el que también abrirá Cabaret en "Willkommen"... y es que la caverna de la bruja del mar, con esa caracola-chaise longue y su tocador lleno de maquillaje, tiene mucho de berlinés, de pervertido y de socialmente peligroso.

Úrsula, como Ariel, reta a la norma. La diferencia es que el rey del mar es padre de Ariel y al final puede más el corazón que la ley ("la voy a echar tanto de menos...") Úrsula fue desterrada, humillada... y muerta de hambre, ¡pero menos mal! De no haber sido así nos hubiéramos quedado sin una de las mejores "malas" de película Disney de todos los tiempos, desde la reina en Blancanieves -una Joan Crawford tan bella como maligna- o la madrastra de Cenicienta, inspirada cláramente en el ama de llaves de Rebecca de Hitchcock. Su homólogo masculino, pero con menos fuerza, sería el Hades de Hércules, con ese puntito irónico y no salvajemente visceral como Scar (El rey león) o Frollo (El jorobado de Notre Dame.)

Para ir terminando diré que la canción "Part of that world", la balada que canta Ariel en su refugio, es posiblemente una de las canciones más emocionantes de todas las películas Disney. Es el momento de reflexión imprescindible en el que el protagonista de un musical se detiene y dice "yo quiero llevar otro tipo de vida, quiero salir de este mundo". Y de ésto saben mucho en Broadway: ahí tenemos a María en su salida del convento en Sonrisas y lágrimas, el blues "Maybe this time" para la protagonista en Cabaret o "Roxie" en Chicago. Canciones de sueños casi todos con final feliz.

"Part of that world" sigue siendo una de las canciones más recordadas de los clásicos Disney y a mí me gusta especialmente cuando adquiere un significado casi heroico al reaparecer en la escena de Ariel en la playa sobre el príncipe Eric. El uso de la luz solar coloreada, las olas, el viento... la afirmación en sus sueños cuando afirma "I don´t know when, I don´t know how, but I know something starting right now [...] Someday I´ll be part of that world ". Nos sigue poniendo la piel de gallina aunque ni estemos prestando atención a la película, sino simplemente intentando dormir a nuestro sobrino de turno.

Guiños a la canción francesa a lo Maurice Chevalier con la canción del cocinero "Les poissons", o al calipso caribeño en "Bajo el mar", secuencia con influencias de la grande-revue y el Broadway clásico y que marcó un estilo continuado con "Qué festín" de La Bella y la Bestia -muy mal copiada en "Un tipo así" de El jorobado-, "No hay un genio tan genial" en Aladdin, "Yo voy a ser el rey león", "Mi última esperanza" de Hércules etc.

Creo que no me dejo nada... Sólo recomendaros que volvaís a ver La Sirenita, que volvaís a soñar, que la entendaís con otros ojos, o mejor dicho, con otros oídos, intentando escuchar la historia que Alan Menken nos quiso contar -aunque su obra maestra en este sentido, siempre lo diré, fue Pocahontas-. Siempre echaremos de menos un final más poético, más "para mayores", más cercano al original de Andersen, en el que Ariel, por no hacer daño al príncipe se convertirá en viento y volará eternamente en lugar de convertirse, como todas las sirenas al morir, en espuma.

Este post se lo dedico a mis amigos Javi y Jacobo. Muchas gracias.



Part of that world...


sábado, 5 de enero de 2008

::anda ve y que dios te ampare::




Concha Piquer canta Arrieros somos de Quintero/León/Quiroga.
Al piano, Luis Posadas.

¡¡¡ FELICES REYES !!!

miércoles, 2 de enero de 2008

::zarzuela para toda la familia en Conde Duque::

-Auditorio del Centro Cultural Conde Duque (C/ Conde Duque, Ventura Rodríguez, Plaza España, San Bernardo.)
-Días 3 y 4 de enero (jueves y viernes) a las 19:30.
-Entradas gratuitas -dos por persona- a partir de las 18:30.

Los días 3 y 4 de este recién estrenado mes de enero se va a recuperar en el centro cultural de Conde Duque la zarzuela El día de Reyes en la programación que el Área de las Artes del ayuntamiento madrileño ha diseñado para estas navidades.

La noticia es excelente. Esta zarzuela es una de esas joyitas del llamado género ínfimo y que hace ocho décadas nadie escucha. Ocurre con ella lo mismo que con Las bribonas, que en su recuperación la Zarzuela el pasado mes de junio, nos hizo preguntarnos a muchos: "¿cómo una obra tan divertida e inspirada ha podido estar tanto tiempo en el olvido?".

En El día de Reyes no hay política de por medio, como sí ocurría en la zarzuela de Calleja... En esta obrita de Manuel Penella (autor de El Gato Montés o Las Musas Latinas,) con libreto de Moncayo, lo que se pretende es divertir, entretener... hacer reís al público. Si además nos ofrecen siete numeritos musicales con el encanto de la "machicha infantil" o el "terceto de los fumadores", ¿qué más se puede pedir?

La producción corre a cargo de Ópera Nova y entre sus intérpretes estará el cantante Lorenzo Moncloa... Se contará con agrupación instrumental dirigida por la maestra Font Marco y puesta en escena bajo la dirección artística de Carlos Pardo.

domingo, 30 de diciembre de 2007

::un ratón straussiano::

Llega la Nochevieja, un año más... uvas, champán, más turrón y valses del concierto de Año Nuevo. Bueno, valses ya no se bailan, aunque en mi casa, que somos un poco de otro mundo, tenemos la costumbre de poner el brindis de La Traviata cuando terminan las doce campanadas y así nos ahorramos las felicitaciones de Ramón García con su capa de tuno tunante y de Anne Igartiburu. Yo, además, este año iré con mis amigos a una fiesta surrealista de disfraces en la que dudo que suenen aires vieneses.

La familia Strauss y la Viena fin-de-siècle son una de mis debilidades musicales, ya lo sabeís de sobra. Hoy navegando por Youtube me he encontrado con un divertido capítulo de Tom y Jerry en el que precisamente se homenajea todo ese mundo. Aunque es en inglés creo que es de comprensión elemental, vereís como sí...

This is the story of a waltzing mouse (...) in the home of Johann Strauss [the Second.] ¡Divertios con little Johann!



¡ FELIZ AÑO NUEVO!

sábado, 22 de diciembre de 2007

::la magia de berganza::

Entrecierren los ojos... enciendan sus altavoces... déjense llevar por la magia de una de las mejores voces que ha dado la Península... Con todos ustedes, Teresa Berganza en la Canción de cuna para dormir a un negrito de Xavier Montsalvatge. En sus corazones, como en el mío, se entremezclarán un algo de somnolencia, un poco de mar y un pedazo de coco muy tierno... ¿Porque todos los belenes tienen niños blanquitos?



Recital en el Festival de Aix en Provence de 1964

lunes, 17 de diciembre de 2007

::carta a luis olmos, director del teatro de la zarzuela::

Estimado Sr. Olmos:

Como público habitual del teatro que usted dirige y aficionado al teatro lírico en general, no puedo menos que escribirle desde la indignación y la estupefacción al haberme percatado de como la Zarzuela ha dejado de editar los libretos que desde siempre venía ofreciendo a su público.

Asistir a una representación de La Bruja pero darse cuenta de que el disfrute no podía continuar en casa cuando leyese los siempre interesantes artículos de especialistas en la cuestión, o me deleitase con las líneas de dos de nuestros más afamados libretistas, Ramos Carrión y Vital Aza, es una noticia cuanto menos lamentable. ¿Acaso en el Teatro de la Zarzuela no se tiene la misma sensibilidad ante noticia tan amarga?

Era el Teatro de la Zarzuela modelo para muchos otros coliseos líricos nacionales gracias a sus libretos, que combinaban una calidad literaria de altísimo nivel junto a una línea editorial de primera categoría… ¡y todo a un precio realmente asequible! ¿Qué nos va a quedar ahora en cuanto a escritos científicos sobre zarzuela y ópera española…? Muy sencillo: las muy esporádicas y no tan accesibles publicaciones del ICCMU.

No es cuestión de dinero. El Estado es deficitario por definición y a un teatro público se le adjudica un presupuesto para que lo gaste. Los programas de mano que ahora se ofrecen -y que hasta podemos descargar por Internet- están muy bien, vaya mi aplauso por ellos; pero realmente editarlos con las tapas de cartón y en color, considerando el número de páginas y teniendo en cuenta los miles de ellos que hay que imprimir para tantas funciones, estoy seguro de que eleva su presupuesto al cercano de los libretos que antes se editaban y vendían en la tienda de su Teatro de la Zarzuela.

¿Se trata de algo esporádico por tratarse de una reposición? ¿Se continuará con esta línea a lo largo de la presente temporada en la que se ofrecen obras muy poco habituales y sobre las que poco o nada hay escrito científicamente…? Confío en que se trate de un mal sueño, de que el Teatro de la Zarzuela continuará mimando a un género… no a unas representaciones con las que ganar taquilla.

Espero que los aficionados a la zarzuela y por qué no, todos los que se interesan por mover la cultura, por crear cultura, no tengan que terminar esta temporada con ese verso de Black el payaso en el que se dice “¡Qué pena, señor, qué pena!”.

Y es que la Zarzuela es mucho más que un teatro.


Esta carta, con algunos cambios, la envié el sábado mismo a la dirección del Teatro de la Zarzuela ante la muy desgraciada noticia, ante el atentado cultural, que ha sucedido con el caso de los libretos. Se acabaron los artículos escritos por especialistas sobre las obras, ¿quién es el cazurro que quiere aprender sobre zarzuela?

En fin... si estás de acuerdo con que no se puede permitir que un teatro público dedicado a la lírica española haya decidido que su público no tiene ganas de aprender y formarse escribe un correo electrónico a secretariadireccion.tz@inaem.mcu.es

Saludos a todos.


miércoles, 12 de diciembre de 2007

::lorca baila un vals::

Después de la arenga quasi-nacionalista de ayer -¡Por Dios, me he leido hoy y sueno a Peña y Goñi!-, he decidido relajar el tono y ofreceros un bombón; un auténtico encanto de praliné... un poema de Lorca ante el que es imposible no derretirse. Decadente, risueño, almibarado... irónico, sutil, ¡vienés en tres por cuatro...!

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

martes, 11 de diciembre de 2007

::vuelve la bruja a madrid::

Vuelve La bruja... vuelve una obra mítica, una de esas zarzuelas, mejor dicho, zarzuelones, que a uno dejan cautivado en su butaca durante tres actos. ¿Las razones? sólo hay una: música, música y música. Ruperto Chapí con esta obra grande y otras del mismo género como La tempestad, Curro Vargas, La Cara de Dios... pero también, ¿por qué no? , con otras más chicas como La revoltosa, Las bravías o La chavala, logró definir y elevar a la enésima potencia la auténtica música dramática española, la zarzuela. Zarzuela... ópera cómica, sí, pero obra lírica, al fin y al cabo. Las ideas de un Bretón en Los amantes de Teruel o del propio Chapí con empeños como Circe o la propia Margarita la tornera cayeron en saco roto. La ópera española, nuestro teatro lírico, tiene un nombre: zarzuela.

Todo el que en estas navidades quiera pasar un rato más que agradable escuchando música de la buena y a cantantes del nivel de José Bros, Susana Cordón, Nacy Fabiola Herrera o María Macía (que vuelve a Jovellanos después de su debut en los Luis Alonso,) que no deje de pasarse por el Teatro de la Zarzuela. Ante obras de este nivel -¿quién no recuerda la jota, el dúo del segundo acto o el terceto de las brujas...?- el hechizo está plénamente garantizado...

¿Crees ya en las brujas...?

(Para saber más sobre el argumento de la zarzuela pincha aquí.)

martes, 4 de diciembre de 2007

::nos dejá luis iberni::

A todos nos ha pillado por sorpresa el fallecimiento del profesor Luis G. Iberni. Desde hace años comencé a admirar su trabajo con su estudio sobre Chapí, sus conferencias en la Zarzuela y sus textos en El Cultural. Este año por fin cumplía uno de mis sueños al ser alumnos suyo pero... la vida veces nos da estos mazazos y desde aquí deseo que su familia se encuentre lo mejor posible. La verdad es que en la facultad va a dejar un vacío difícil de recuperar. Qué gran persona y qué gran profesional.

Os copio un breve texto que he publicado en zarzuela.net in memoriam.

http://www.zarzuela.net/ref/feat/iberni-obit_spa.htm

Un hombre, un musicólogo, un maestro

Unas líneas sobre Luis Gracia Iberni

3 de Diciembre de 2007

Luis G. Iberni, 1964-2007


Puede que sus clases no fueran un derroche de metodicidad y cálculo preciso. Su aspecto desgarbado, su estar aquí pero a la vez en cien partes, sus ojillos que parecían estar escudriñando siempre cada sonido, cada carácter… ¡sus “gloriosos” ejemplos al piano…! Puede que fuera todas esas cosas… y muchas más.

En los últimos años estuvo conviviendo mano a mano con un tío suyo, un tal “tío Pablo”, como él nos contaba en todo momento. “Tío Pablo” por aquí, “tío Pablo” por allá... Ya fuera la clase de Historia de la Danza o la de Crítica y Gestión Musical, Pablo Sarasate tenía que volver a tocar el violín para nosotros. Y es que Iberni se traía entre manos la publicación del estudio definitivo sobre el insigne músico navarro cuando alguien, no sé bien quién, decidió que debía dejarnos sin su “estilazo” narrativo, sin su destreza y magisterio musicológicos.

Iberni el musicólogo, Iberni el maestro. Sus clases eran sensacionales por cuanto de anárquicas y fabulosas tenían. Escucharle era un placer, leerle un gustazo. Se preguntaba en algún momento: “¿Cuándo escucharemos La Cara de Dios?”… La pasión y extrema meticulosidad que imprimió a cada una de las frases de su imprescindible estudio sobre Ruperto Chapí nos abrieron los ojos ante un compositor que durante décadas había sido, simplemente, el autor de La revoltosa. Es por Luis G. Iberni por quien hoy, por ejemplo, podemos decir: El autor de Margarita la tornera.

Pronto, Luis, podrás ver La Cara de Dios, La cortijera o El puñao de rosas en tu Teatro de la Zarzuela. En menos de un mes La bruja, ¿nos suena de algo…? No nos sentiremos tan solos o afligidos cuando podamos escuchar a Don Ruperto o al tío Pablo, porque tú, Luis, al lado de tus alumnos, de tus colegas, incluso de aquellos que no te conocieron en persona, con tu sonrisa y sensibilidad, eras parte de esa música.