Un atril cargado de partituras de buena música. Un lugar para el descanso y el regocijo. Un museo del buen gusto consagrado al dolce far niente.
ROSSINI-BARBIERI-BOIELDIEU-OFFENBACH-WAGNER-VERDI-CHUECA-BELLINI
"Nació para agradar y agradó" (Malherbe, Auber, 1911)... y así es, Daniel-François-Auber es uno de esos nombres que en su día lograron "agradar" a todo un continente y que sin embargo hoy muy pocos recuerdan. Su importancia para el devenir de la música española es vital en especial para nuestra generación de zarzuelistas de la etapa isabelina (Arrieta, Gaztambide, Barbieri...). Renovador de la opéra-comique, sentó un modelo a seguir en cuanto a conjugación de la escuela lírica tradicional francesa y el aire rossiniano melódico y rítmico al que nadie podía hacer oídos sordos. Sus exitazos fueron mucho: Fra Diavolo, Le domino noir, La mutte de Portici (de nuevo una obra visionaria), Manon Lescaut, Gustave III ou Le bal masqué (obra fusilada para Un ballo in maschera de Verdi)...
Hoy os dejo uno de mis fragmentos predilectos de su ópera cómica Les diamants de la couronne: el coro y balada del primer acto (Nº3-a). Se estrenó en 1841 en París y se basa en un libreto de Scribe. Por supuesto que contó con su fusilamiento zarzuelístico más de diez años después, en este caso arreglado por Camprodón para Barbieri -una de sus más acabadas partituras, por cierto, y que el año que viene disfrutaremos posiblemente en el teatro de la Zarzuela-.
Se empieza a rumorear por foros de Internet cuál pudiera ser la relación de títulos que conformase la temporada lírica que viene para el Teatro de la Zarzuela de Madrid (2009-2010). Por ahora sólo hay por seguro que se representará la tantas veces vista Doña Francisquitade Amadeu Vives en este caso con dirección escénica del director de la casa, Luis Olmos. La noticia ers buena si consideramos que dicha producción se llevará también al Gran Teatre del Liceu también para la temporada que viene. Ya era hora de que en Barcelona el teatro de las Rambles se abriese a la zarzuela, una manifestación de teatro lírico que siempre tuvo su lugar en dicha sala como en otras al estilo del Tivoli, Coliseum, Eldorado, etc. Lamentamos en cualquier caso la poca audacia de la empresa, ¿era necesario volver a lo de siempre? En el Palau de la Música, por su primer centenario, se ha escuchado el pasado mes de noviembre ya una versión concertante de la Francisquita... qué poca imaginación y qué facilones son los programadores de Zarzuela y Liceu. Vives fue autor de otras obras grandes con impresionantes partituras como Maruxa o La villana... o mejor, ¿por qué no haber montado una sarsuela catalana de Valls o Morera? Los sueños, sueños son.
Dejando de lado la casi segura reposición de los sempiternos Sobrinos del Capitán Grant en Navidad, o la posible tambien reposición de La tabernera del puerto (qué morrazo tienes, Luis Olmos), parece que se recuperarán Los diamantes de la corona de Barbieri, obra exquisita donde las haya y una de las más representantes de la zarzuela que a mí me gusta llamar "isabelina" por desarrollarse durante los últimos quince años de reinado de Isabel II. Volverán las tramas imposibles de Scribe, de enredos amorosos salpicadas en este caso por huestes de bandidos. Volverán las delicadas melodías con un ojo en Donizetti y otro en Boieldieu de Barbieri... explotará el bolero español a dúo, momento célebre donde los haya de este título.
Después del exitazo de El juramento de Gaztambide -ya hace bastantes años- por fin regresa la mejor zarzuela a su casa madre. Regresa Barbieri y Los diamantes de la corona. El vídeo sin embargo que os dejo no es de este título. Se trata de una rommance preciosa de la opéra-comique de Auber titulada Le domino noir. He elegido este título porque precisamente Los diamantes de la corona de Barbieri están basados -fusilados se decía- en el libreto homónimo que escribiera Scribe para Auber... Le domino noir tuvo también su correspondiente versión hispana, El dominó azul, en este caso de Emilio Arrieta, una obra de éxito en su época que hoy no se monta casi nunca. Disfrutadlo y atentos al final, que suena un tema español muy popular que luego G. Giménez aprovecharía para su célebre intermedio de La boda de Luis Alonso.